El titular del Tribunal Oral Federal 2, Jorge Gorini, le concedió este martes la prisión domiciliaria a Cristina Kirchner y de esa manera la expresidenta comenzó a cumplir su condena de seis años por la causa Vialidad.

Permanecerá detenida en su departamento del barrio de Constitución y deberá cumplir con una serie de requisitos impuestos por el tribunal, como el uso de una tobillera electrónica.

Además, según indicó el juez Gorini, la expresidenta “deberá abstenerse de adoptar comportamientos que puedan perturbar la tranquilidad del vecindario y/o alterar la convivencia pacífica de sus habitantes”.

En el plazo de 48 horas hábiles, Cristina Kirchner deberá presentar una nómina de las personas que integran su grupo familiar, custodia policial, profesionales médicos que la tratan asiduamente y abogados que la representan, quienes podrán acceder a su domicilio sin necesidad de autorización judicial.

Para el acceso de cualquier otra persona que no integre dicha lista, se deberá pedir un permiso al tribunal.

La decisión de la detención domiciliaria fue notificada a través de una videollamada por parte del juez Gorini, con la intención de desarticular la marcha prevista para mañana a Comodoro Py, cuando Cristina Kirchner debía entregarse a la Justicia.

De esta manera, el Tribunal Oral Federal 2 hizo lugar al pedido de la defensa de la exmandataria. El abogado Carlos Beraldi había solicitado la prisión domiciliaria en razón de la edad (tiene 72 años) y por cuestiones de seguridad, debido al atentado que sufrió en septiembre de 2022 en la puerta de su casa en Recoleta, cuando le gatillaron con un arma.

Al conceder la prisión domiciliaria, Gorini falló en contra del dictamen de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, que este mismo martes rechazaron el otorgamiento del beneficio.