
El piloto argentino Franco Colapinto se vio obligado a abandonar antes de iniciar el Gran Premio de Silverstone debido a un inconveniente técnico en su monoplaza. Aunque el motor del Alpine A525 #43 funcionaba, el vehículo no respondió tras un cambio de neumáticos en boxes, impidiendo que Colapinto accediera a la grilla de partida.
Inicialmente, el equipo había decidido que el piloto largara desde boxes como consecuencia de una penalización por el reemplazo de varios componentes del motor, maniobra no permitida por el reglamento. Esta estrategia era considerada favorable, ya que Colapinto debía largar último tras un accidente en la clasificación.
Poco antes del inicio de la competencia, Alpine optó por realizar un cambio de neumáticos de compuestos intermedios a duros, ante la previsión de que cesaría la lluvia. Sin embargo, tras la sustitución de las gomas, el auto no logró moverse. Aunque el motor continuaba encendido, una falla en la transmisión impidió que el vehículo respondiera.
Desde Alpine informaron inicialmente que la situación estaba siendo investigada. Posteriormente, Flavio Briatore, asesor del equipo, confirmó que el problema estuvo relacionado con la transmisión. A pesar de los intentos del piloto y del equipo por solucionar el inconveniente desde el volante, la falla persistió y Colapinto recibió la orden de apagar el coche, dando por finalizada su participación.
De esta manera, Colapinto no pudo disputar la carrera, que significaba una nueva oportunidad de sumar experiencia en su camino dentro de la Fórmula 2 con el equipo Alpine.
