
La Justicia investiga si los laboratorios HLB Pharma y Ramallo, vinculados a la familia Furfaro, cometieron irregularidades en la producción de distintos medicamentos, incluidos diclofenac y adrenalina, en medio de la crisis por el fentanilo contaminado.
El juez Ernesto Kreplak analiza más de 100 expedientes de la ANMAT con reportes de desvíos en procesos productivos, algunos de ellos con consecuencias graves para los pacientes.
Uno de los casos que podría revestir más gravedad se remonta a 2019, cuando la ANMAT emitió una alerta sobre posibles irregularidades en un lote de diclofenac (lote 20206) producido por Laboratorio Ramallo.
La investigación se disparó tras la hospitalización de una joven de 28 años de Mar del Plata, que sufrió un esguince de tobillo y recibió diclofenac intramuscular en la sala de atención primaria de Playa Serena. Pocos días después presentó fiebre, vómitos, dolor intenso en la pierna que la hizo desmayar y un absceso glúteo.
Entre 2018 y 2019, se registraron 29 reportes de efectos adversos asociados a diclofenac de Laboratorio Ramallo, con notificaciones provenientes de Río Negro, Buenos Aires y Entre Ríos. El Departamento de Farmacología del INAME, en Caseros, señaló que el excipiente Cremophor presente en la fórmula podría causar reacciones similares a las observadas. El Cremophor se utiliza para solubilizar en agua ciertas drogas que normalmente no se mezclarían, y no aparece en las fórmulas de otros 14 laboratorios revisados en el Vademécum de la ANMAT.
A pesar de estas alertas, profesionales de hospitales como el de Chilecito en La Rioja y el Sanatorio Güemes en Ciudad de Buenos Aires manifestaron su preocupación por la falta de una disposición de retiro de los lotes del mercado. Finalmente, el 12 de febrero la ANMAT sugirió el retiro de los lotes, y el expediente fue girado a la Dirección de Fiscalización y Gestión de Riesgo, bajo guarda temporal mientras continúa la investigación.
