Rodrigo Paz, candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, de Libre, disputarán la presidencia de Bolivia en la segunda vuelta prevista para el 19 de octubre.

Con el 95,4% del conteo rápido del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Paz lidera con el 32% de los votos, seguido por Quiroga con el 26,9%. En tercer lugar se ubica el empresario Samuel Doria Medina (20,3%), considerado favorito en los sondeos previos, mientras que Andrónico Rodríguez, de Alianza Popular, alcanza el 8%. El candidato oficialista, Eduardo Del Castillo, obtiene apenas el 3,1%, lo que confirma la pérdida de poder del Movimiento al Socialismo (MAS) tras dos décadas en el gobierno.

Los resultados corresponden al Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre), que no tiene carácter vinculante. Según la normativa electoral, para evitar el balotaje un candidato debía obtener más del 50% de los votos, o al menos el 40% con diez puntos de ventaja sobre el segundo.

La jornada electoral transcurrió con normalidad, aunque se registraron incidentes aislados, como una detonación en un recinto de Cochabamba y agresiones contra el candidato Andrónico Rodríguez.

Misiones internacionales de observación, entre ellas la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos, acompañaron el proceso junto a iniciativas locales. El vocal electoral Gustavo Ávila afirmó que se trató de “la elección más observada en la historia de Bolivia”.

Rodrigo Paz, actual senador e hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, destacó el respaldo en áreas rurales y llamó a “construir un proyecto para todos los bolivianos”. Por su parte, Quiroga celebró el fin del ciclo del MAS y convocó a la unidad nacional.

De confirmarse estos resultados en el cómputo oficial, Bolivia celebrará el primer balotaje presidencial de su historia contemporánea, marcando un cambio político tras 20 años de hegemonía del MAS.