El presidente Javier Milei viaja este lunes a Nueva York con el objetivo de fortalecer vínculos políticos y avanzar en negociaciones económicas clave. La agenda contempla encuentros con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, además de su participación en la Asamblea General de la ONU.

La visita se desarrolla en un contexto de tensión interna, marcado por la pérdida de apoyos legislativos y la presión en el mercado cambiario. El Gobierno busca respaldo internacional para contener la volatilidad financiera y mejorar la posición de Argentina frente a los compromisos de deuda.

Reuniones políticas y diplomáticas

El punto central del viaje será la reunión bilateral con Donald Trump, prevista en Nueva York, en el marco de la Asamblea de la ONU. Milei también recibirá el Global Citizen Award, otorgado por el Atlantic Council, en una ceremonia en la que participará el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.

En paralelo, mantendrá encuentros con líderes internacionales como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu; representantes de la organización B’nai B’rith; y dirigentes del Congreso Mundial Judío.

Negociaciones económicas

El ministro de Economía, Luis Caputo, y autoridades del Tesoro estadounidense mantienen conversaciones para un posible préstamo que permita fortalecer las reservas del Banco Central y afrontar próximos vencimientos de deuda. Según trascendió, el financiamiento podría provenir del Fondo de Estabilización Cambiaria, administrado por el Tesoro de EE.UU.

De concretarse, el acuerdo incluiría la discusión sobre cambios en el régimen cambiario argentino, con la posibilidad de avanzar hacia un esquema de libre flotación del dólar.

Asimismo, el Gobierno nacional busca avanzar en un convenio comercial de reducción arancelaria recíproca antes de las elecciones legislativas del 26 de octubre.

Próximos pasos en la campaña

Tras concluir su agenda en Estados Unidos, Milei retomará actividades en Argentina con una serie de actos en al menos 12 provincias. El objetivo será reforzar la campaña electoral en los distritos que renuevan senadores y en las provincias con mayor peso electoral.