
Tras confirmarse la muerte de la niña de 7 años que había sido baleada en la cabeza en el barrio San Cayetano, la tensión en la zona se desbordó. En las últimas horas, un grupo de vecinos habría incendiado la vivienda del presunto autor del ataque, lo que obligó a desplegar un importante operativo policial.
Según relataron residentes del barrio, el fuego sería una reacción directa al violento episodio que terminó con la vida de la menor, quien había sido trasladada en grave estado al Hospital del Niño Jesús y falleció pese a los esfuerzos del equipo médico.
Efectivos policiales trabajan en el lugar para contener la situación, garantizar la seguridad y evitar nuevos enfrentamientos, mientras la investigación judicial por el crimen avanza para esclarecer responsabilidades.
