El comienzo del 2026 llega marcado por altas temperaturas y condiciones inestables en Tucumán. De acuerdo al pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera una semana con máximas superiores a los 30 grados, elevada humedad y la probabilidad de lluvias y tormentas en distintos momentos de los próximos días.

Durante la madrugada de este jueves 1 de enero, la provincia amaneció con cielo parcialmente despejado y ambiente caluroso, pero bajo una alerta amarilla por tormentas. El SMN advirtió que las condiciones se volverán más severas hacia la tarde de hoy y también durante la jornada del viernes 2, con fenómenos que podrían adquirir intensidad en varios sectores del territorio provincial.

Las áreas alcanzadas por la advertencia incluyen Burruyacú, Capital, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca, Trancas y Yerba Buena, además de las zonas bajas de Chicligasta, Juan Bautista Alberdi, Lules, Monteros, Río Chico y Tafí Viejo. Según el organismo, se prevén tormentas aisladas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, granizo, intensa actividad eléctrica y ráfagas de viento. Los acumulados podrían ubicarse entre 20 y 40 milímetros, con posibilidad de superar esos valores de manera puntual.

Ante este escenario, el SMN difundió una serie de recomendaciones preventivas, entre ellas evitar salidas innecesarias, no sacar residuos a la vía pública, limpiar desagües, desconectar artefactos eléctricos si ingresa agua al hogar y asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento. También aconsejó mantenerse alejado de puertas y ventanas y buscar refugio inmediato en construcciones cerradas si se está al aire libre.

En cuanto al detalle del pronóstico, para este jueves se anticipa una temperatura máxima de 34°, con chaparrones por la mañana, tormentas fuertes durante la tarde y lluvias hacia la noche. Para el viernes 2, se esperan tormentas aisladas en la madrugada y la mañana, con un nuevo período de tormentas intensas hacia la noche, en una jornada donde el termómetro podría alcanzar los 35°.

Las condiciones de inestabilidad se mantendrían durante el sábado y el domingo, con tormentas aisladas en distintos momentos, mientras que el lunes se prevén algunos chaparrones. Recién hacia el martes se espera una mejora gradual del tiempo, con disminución de las precipitaciones, aunque el calor seguirá siendo protagonista.