Especialistas de la Agencia Espacial Italiana se reunieron con autoridades de la Universidad Nacional de San Juan para coordinar las próximas etapas del montaje del telescopio. El proyecto, de alcance internacional, consolida a la provincia como un referente estratégico en la observación astronómica y el monitoreo de basura espacial a nivel mundial.

San Juan dio un nuevo paso en la instalación del telescopio FlyEye, destinado a la observación y vigilancia de basura espacial, tras los avances registrados luego del convenio firmado en mayo de 2025 entre la Universidad Nacional de San Juan y la Agencia Espacial Italiana (ASI). En las últimas horas se definieron los primeros lineamientos para el inicio del montaje del equipo.

En este marco, profesionales italianos ya trabajan en la Estación Astronómica Carlos Cesco, en Barreal, donde realizan estudios de suelo y factibilidad técnica. Tras una primera evaluación, mantuvieron una reunión con autoridades de la UNSJ para coordinar la continuidad del cronograma y la elaboración de un informe que será remitido a la ASI.

Paralelamente, la universidad avanza con los trámites administrativos necesarios para autorizar el ingreso del instrumental al país. Desde la UNSJ aseguraron que, pese a los antecedentes recientes con otros proyectos científicos, hasta el momento no se registraron objeciones por parte del Gobierno nacional.

Uno de los puntos centrales de la misión es la definición del lugar exacto donde se emplazará el telescopio, que será el único de su tipo instalado por la ASI en el continente americano. El equipo sanjuanino se integrará a una red internacional junto a otros dispositivos ubicados en Italia y Australia, fortaleciendo la observación global del espacio cercano a la Tierra.

Desde el ámbito académico, destacaron que el proyecto consolida a San Juan como un referente astronómico internacional y refuerza su perfil científico, además de potenciar el desarrollo del astroturismo gracias a la calidad de sus cielos.

En cuanto a su función, el telescopio FlyEye permitirá detectar y clasificar basura espacial —como satélites fuera de servicio y fragmentos en órbita— para determinar cuáles representan un riesgo. La información será enviada a la Agencia Espacial Europea y podrá contribuir a misiones de remoción de desechos espaciales.

Respecto a los plazos, se estima que el telescopio podría estar plenamente operativo durante el primer trimestre de 2027, mientras que las obras civiles comenzarían a mediados de este año. El montaje demandará trabajo conjunto entre especialistas italianos, profesionales de la UNSJ y mano de obra local.