Con siete de cada diez personas con discapacidad fuera del mercado laboral, la formación aparece como el eslabón clave para transformar la inclusión en oportunidades reales. Según datos de la OIT, la exclusión no se explica solo por la falta de empleo, sino por una profunda brecha de competencias, en un contexto laboral atravesado por cambios tecnológicos permanentes. En ese escenario, las universidades comienzan a asumir un rol estratégico al ofrecer herramientas concretas que permitan construir perfiles profesionales competitivos desde etapas tempranas.
En la Argentina, la Universidad Siglo 21 se destaca como la única institución que cuenta con un programa de educación superior específico para personas con discapacidad intelectual. Se trata de una diplomatura de dos años y medio orientada no solo al desarrollo de habilidades técnicas, sino también a la construcción de un proyecto de vida autónomo con proyección laboral. “Las empresas quieren incluir, pero muchas veces se encuentran con grandes brechas de habilidades; la inclusión debe sostenerse en la capacidad real de la persona para crecer y desempeñarse”, explica Gisela Caraglio, coordinadora del programa.
Más allá de lo académico, la experiencia universitaria genera un impacto profundo en la autonomía, la autoestima y la confianza de los estudiantes, factores clave para su futura inserción laboral. En este marco, la Universidad Siglo 21 realizará una reunión informativa el lunes 26 de enero a las 14.30, en modalidad online y con transmisión en distintas sedes del país, destinada a personas interesadas y familias. El encuentro marcará el primer paso del proceso de inscripción y permitirá conocer el enfoque y acompañamiento del programa.
