El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a referirse a la polémica por el cambio en la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) tras la salida de Marco Lavagna del Indec y negó cualquier intento de manipulación de las estadísticas.

Aseguró que tanto él como el presidente Javier Milei no estaban de acuerdo con avanzar con el nuevo índice en el actual contexto y explicó que la discusión giró en torno al momento oportuno para implementarlo. Según señaló, el objetivo del Gobierno es esperar a que finalice el proceso de desinflación antes de modificar la medición.

Caputo argumentó que el IPC vigente se basa en patrones de consumo de 2018 y que la pandemia alteró de manera significativa esos hábitos, por lo que consideró necesario realizar una nueva Encuesta Permanente de Hogares antes de actualizar la metodología. También defendió la credibilidad del indicador actual al remarcar que los bonos que ajustan por inflación no mostraron caídas durante la controversia, lo que, a su entender, reflejó la confianza del mercado en las estadísticas oficiales. Además, destacó el perfil técnico del nuevo titular del Indec, Pedro Lines.

Por último, el ministro anticipó que la inflación de enero sería similar a la de diciembre y enmarcó otras discusiones económicas dentro de un cambio de modelo impulsado por el Gobierno. Rechazó críticas sobre una postura antiindustria, defendió la apertura económica y sostuvo que una economía cerrada no generó crecimiento ni empleo en los últimos años. En ese contexto, también respondió a Techint por la licitación en Vaca Muerta, asegurando que no hubo competencia desleal y que se respetaron las reglas del proceso.