Las transferencias inmediatas y los pagos digitales cerraron 2025 con un crecimiento récord en la Argentina, impulsados por el uso masivo de billeteras virtuales y códigos QR.
Según el Banco Central, en diciembre se registraron 753 millones de transferencias en pesos por $88,7 billones, con subas interanuales cercanas al 25% tanto en cantidad como en montos reales. Un dato clave es que el 75% de las operaciones tuvo como origen o destino una cuenta virtual (CVU), lo que confirma la consolidación de las aplicaciones no bancarias como actores centrales del sistema de pagos.

Este avance se explica, en parte, por la multiplicidad de cuentas que manejan los usuarios y por el peso de las promociones. De acuerdo con Coelsa, los argentinos tienen en promedio ocho cuentas entre bancos y billeteras, mientras que estudios privados muestran que más de la mitad de la población prioriza medios de pago que ofrecen beneficios y descuentos. Desde el sector fintech advierten que este cambio de comportamiento abre el debate sobre ampliar las funciones de las cuentas de pago, como la posibilidad de cobrar salarios o jubilaciones.
En paralelo, los pagos con QR siguieron ganando terreno y ya se consolidaron como la principal modalidad de pago digital. En diciembre se realizaron más de 96 millones de operaciones por $2,2 billones, con crecimientos interanuales superiores al 40%, y casi el 99% de los pagos se inició con códigos QR. Aunque el uso está más extendido en los grandes centros urbanos, la tendencia se expande al interior del país y apunta a una nueva etapa, en la que el crecimiento estará dado no tanto por la adopción sino por la incorporación de nuevas experiencias, financiamiento y tecnologías como NFC y “tap on phone”.
