Por Estela Barber, psicóloga del CAPS El Cadillal
En el marco de las acciones de promoción y prevención en salud destinadas a la población adolescente, se llevó adelante una jornada de trabajo en la Escuela Secundaria El Cadillal que permitió facilitar la confección de fichas médicas requeridas para el ingreso escolar, evitando que numerosos estudiantes y sus familias debieran trasladarse al CAPS y atravesar largas esperas para cumplimentar este requisito.

La iniciativa fue impulsada por la fonoaudióloga Carla Andrés y la odontóloga Lourdes Sendín, profesionales del CAPS que, con una mirada comunitaria y comprometida con el acceso a derechos, decidieron trasladar su tarea fuera del confort del consultorio para acercar el servicio de salud al ámbito escolar. Esta decisión es resultado del acompañamiento permanente del Área Operativa El Cadillal, a cargo de la Dra. Patricia Cabral Alí y actualmente bajo la dirección en funciones de la fonoaudióloga Yanina Salinas, junto con el respaldo del Área Programática Oeste, dirigida por la Dra. Yolanda Breppe, y en consonancia con lineamientos ministeriales que promueven una modalidad de trabajo territorial, preventiva y accesible, orientada a garantizar derechos y acercar la salud a la comunidad.
La jornada se desarrolló en un clima de gran participación y organización, gracias al trabajo coordinado entre las profesionales y la dirección de la institución educativa, a cargo de la profesora Fernanda Brito, quien se destaca por su permanente predisposición y voluntad de articulación, facilitando de manera constante la construcción de puentes entre salud y educación.
Desde una perspectiva psicológica y comunitaria, este tipo de intervenciones adquiere un valor fundamental. Los vínculos interinstitucionales fortalecen las redes de cuidado y permiten generar condiciones más equitativas de acceso a la salud, especialmente en la adolescencia, etapa en la que resulta central acompañar, orientar y promover prácticas de autocuidado y bienestar integral.
Cuando las instituciones trabajan de manera articulada y se generan espacios de confianza y escucha, los jóvenes pueden acercarse a los servicios de salud no solo para resolver trámites administrativos, sino también para realizar consultas y encontrar acompañamiento y escucha.
Estas acciones ponen de manifiesto que la salud no se limita al consultorio, sino que se construye en territorio, en comunidad y en el encuentro cotidiano entre instituciones comprometidas con el bienestar colectivo.
El desafío continúa siendo sostener y ampliar estos espacios de trabajo conjunto, entendiendo que acercar derechos también es una forma concreta de cuidar.
