El paro general convocado por la Confederación General del Trabajo este jueves 19 de febrero impacta de lleno en el sistema financiero. Con la adhesión del gremio bancario a la protesta contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, las sucursales permanecerán cerradas durante toda la jornada y no habrá atención presencial.
Quedarán suspendidos trámites como apertura de cuentas, gestión de créditos, cajas de seguridad, depósitos por ventanilla y cualquier otra operatoria que requiera atención en mostrador.

Sin embargo, las entidades garantizarán el funcionamiento de los canales digitales. Las cuatro cámaras del sector —Asociación de Bancos Argentinos, Asociación de Bancos de la Argentina, Asociación de Bancos Públicos y Privados de la Argentina y Asociación de la Banca Especializada— informaron que se podrá operar con normalidad a través de home banking, aplicaciones móviles, billeteras virtuales y tarjetas de débito. También seguirán habilitadas las transferencias inmediatas, pagos electrónicos y cheques digitales, aunque las operaciones que requieran validación manual podrían registrar demoras.
El principal inconveniente podría presentarse en el acceso al efectivo. Si bien se anunció un refuerzo en la recarga de cajeros automáticos y se habilitaron puntos alternativos de extracción en supermercados y comercios, la reposición de billetes no está plenamente garantizada debido a la adhesión del gremio de Sindicato de Camioneros, que afecta el transporte de caudales. Además, la compensación física de cheques quedará postergada hasta el próximo día hábil, en una jornada donde la actividad bancaria se sostendrá casi exclusivamente por vía digital.
