La suba del precio internacional del petróleo comenzó a trasladarse al mercado local y ya impacta en los combustibles: en lo que va de marzo, la nafta acumula un aumento superior al 8%.

Este movimiento agrega presión sobre la inflación del mes, en un contexto en el que el Gobierno intenta consolidar la desaceleración de los precios y llevar el índice mensual por debajo del 3%.

En paralelo, el Tesoro enfrenta hoy una licitación clave para refinanciar casi $10 billones en vencimientos de deuda en pesos. La estrategia oficial apunta a renovar la mayor parte de esos compromisos para evitar una expansión de la base monetaria que pueda alimentar la inflación. Desde el inicio del año, el Gobierno viene absorbiendo liquidez mediante colocaciones de deuda y mecanismos de esterilización del Banco Central, a pesar de las compras de divisas que implicaron emisión.

Según distintos analistas, el margen para seguir bajando las tasas de interés es limitado mientras la inflación siga en niveles elevados y el riesgo país continúe alto. En ese escenario, el Ejecutivo apuesta a sostener tasas reales positivas y a la estabilidad del dólar —que volvió a ubicarse por debajo de los $1.400 en el mercado mayorista— como ancla para contener las expectativas inflacionarias en los próximos meses.