El presidente Javier Milei participó del Foro Económico del NOA, donde combinó definiciones económicas con un fuerte tono político.
En medio de la tensión con Paolo Rocca, el mandatario denunció una “carnicería” contra su Gobierno y cuestionó con dureza a sectores de la oposición y del empresariado, a quienes acusó de promover precios altos, salarios bajos y empleos de menor calidad.

Durante su exposición, el jefe de Estado retomó las ideas de Adam Smith para defender la competencia y criticar lo que definió como prácticas “prebendarias”. En ese marco, sostuvo que ciertos actores políticos y económicos restringen la libertad en beneficio de intereses particulares, lo que —afirmó— perjudica al conjunto de la sociedad. También remarcó que su confrontación no es contra los empresarios en general, sino contra quienes incurren en prácticas deshonestas.
Milei vinculó estas críticas con una defensa de los valores morales como eje de su programa económico y volvió a apuntar contra el kirchnerismo por promover, según su visión, el “parasitismo”. Además, proyectó el rol de la tecnología en el desarrollo futuro y destacó a la inteligencia artificial como motor clave del crecimiento, al definirla como “la fábrica de alfileres del siglo XXI” y rechazar visiones negativas sobre su impacto en el empleo.
