Durante una cobertura en vivo de la Feria Francesa 2026 en Plaza Francia, Roberto Funes Ugarte, cronista de LN+, vivió un momento insólito cuando una joven mordió y robó el antipop de su micrófono mientras lo entrevistaba.
El episodio generó una persecución entre los puestos de la feria y se volvió viral, mostrando cómo ciertas conductas del público buscan notoriedad en redes sociales.

El incidente no es aislado: días antes, otro movilero de AZZ sufrió un acto similar durante una cobertura económica, lo que sugiere que se trata de una tendencia entre jóvenes para interrumpir transmisiones en vivo. Durante el hecho, la joven incluso se dirigió al periodista con un saludo provocador y, tras la persecución, devolvió el accesorio del micrófono y pidió disculpas, dejando un momento surrealista para la audiencia.
Funes Ugarte, acostumbrado a situaciones imprevistas en la vía pública, destacó que nunca había vivido un episodio así y señaló la dificultad que este tipo de intervenciones representa para el periodismo en vivo. El hecho evidencia cómo la interacción espontánea del público puede alterar la cobertura, viralizarse rápidamente y plantear un debate sobre los límites entre entretenimiento, redes sociales y respeto por la labor de los comunicadores.
