El presidente Javier Milei encabezó en la Quinta de Olivos una reunión clave junto al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para avanzar en la redacción de un nuevo Código Penal.
El Gobierno busca elaborar un texto “a la altura de los desafíos actuales”, aunque mientras se termina ese proyecto integral se impulsará en el Congreso un paquete de medidas urgentes orientadas a delitos que impactan en la vida cotidiana.

En ese marco, la estrategia oficial combina una reforma de fondo con iniciativas de corto plazo que contemplan el endurecimiento de penas, la armonización del sistema y la incorporación de nuevas figuras delictivas. Entre ellas se destacan problemáticas como delitos migratorios, estafas piramidales, “viudas negras”, motochorros, entraderas y salideras, daño animal, uso de armas en cárceles y picadas ilegales, con un enfoque que pone mayor centralidad en las víctimas.
El proyecto, que será revisado y simplificado respecto a versiones previas, apunta a mantener principios liberales y reducir su extensión técnica. Aunque la intención es enviar un Código Penal completo en el futuro cercano, el oficialismo priorizará un conjunto más acotado de reformas inmediatas, incluyendo medidas contra delitos económicos, narcotráfico, terrorismo y ciberdelitos, en línea con la agenda legislativa definida para las sesiones ordinarias.
