A dos meses del Mundial, la Selección Argentina atraviesa un escenario de alerta por la seguidilla de lesiones que afecta a varios futbolistas importantes.

La preocupación creció en las últimas horas tras la dolencia de Cristian “Cuti” Romero, aunque no es el único jugador que el cuerpo técnico de Lionel Scaloni sigue con atención en esta etapa decisiva de preparación.

El caso de Romero es el que más inquieta por su peso dentro del equipo: sufrió una lesión en el ligamento lateral de la pierna derecha en el partido entre Tottenham y Sunderland. Si bien no deberá ser operado, los plazos estimados de recuperación —entre cinco y siete semanas— lo dejan con un margen ajustado y con la posibilidad concreta de llegar al Mundial sin ritmo de competencia.

También hubo alarma por Emiliano “Dibu” Martínez, quien sintió una sobrecarga en el gemelo durante el calentamiento de Aston Villa ante Nottingham Forest y quedó fuera del partido, aunque en principio no sería un problema grave. Más complejo es el panorama de Lautaro Martínez, que no logra continuidad: tras recuperarse de un desgarro en el sóleo izquierdo, volvió a jugar y convirtió, pero volvió a sufrir una distensión en la misma zona. A esto se suma la baja de Joaquín Panichelli, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado.

Dentro de este panorama, Scaloni también recibió señales positivas: Gonzalo Montiel regresó a la actividad en River tras superar un desgarro, mientras que Leonardo Balerdi ya volvió a entrenarse y jugar en el Olympique de Marsella. Giovani Lo Celso también reapareció en Betis luego de dos meses de inactividad, y Lisandro Martínez atraviesa la etapa final de recuperación, entrenándose a la par en Manchester United. Con la lista cada vez más cerca, la Selección entra en una etapa donde cada parte médico puede modificar el plan de cara al gran objetivo.