En Argentina, los estudiantes pierden en promedio más de 30 días de clase por año, lo que equivale a cerca del 17% del calendario escolar.

Según un informe de Argentinos por la Educación, a lo largo de la educación primaria un alumno acumula alrededor de 195 inasistencias, es decir, el equivalente a un año completo fuera del aula. El estudio destaca que el tiempo efectivo de aprendizaje es un factor clave para el rendimiento educativo.

El análisis señala que, aunque las provincias planifican en promedio 185 días de clase, el tiempo real se reduce a unos 155 días debido al ausentismo estudiantil y docente, paros, problemas de infraestructura y suspensiones. Además, Argentina carece de un sistema nacional integrado que permita monitorear de forma precisa la asistencia, a diferencia de países como Chile y Uruguay que cuentan con registros digitales diarios.

El ausentismo estudiantil aparece como el principal obstáculo para el aprendizaje, seguido por el ausentismo docente y los conflictos gremiales. Frente a este escenario, especialistas advierten sobre la urgencia de políticas que protejan el tiempo escolar. En este contexto, se lanzará la campaña #ArgentinaALaEscuela para visibilizar el problema e impulsar mejoras en el seguimiento del tiempo efectivo de enseñanza.