El presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno reafirmaron la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas en medio de nuevas tensiones diplomáticas con el Reino Unido.

Ambos funcionarios ratificaron la postura histórica del país con un mensaje contundente: “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”, tras versiones que indicaban un posible cambio en la posición de Estados Unidos respecto al conflicto.

El pronunciamiento se produjo luego de declaraciones británicas que volvieron a respaldar la autodeterminación de los isleños y considerar la soberanía como una cuestión resuelta. Desde la Argentina rechazaron esa postura y recordaron que la ocupación de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional, insistiendo en que existe una disputa reconocida por la comunidad internacional.

En ese sentido, Quirno destacó que la Organización de las Naciones Unidas, a través de la Resolución 2065, instó a ambos países a negociar una solución pacífica. También subrayó el respaldo de organismos internacionales y regionales al reclamo argentino, y cuestionó la validez del principio de autodeterminación aplicado a los actuales habitantes de las islas.

Por otra parte, el Gobierno denunció actividades ilegales de explotación de recursos en la zona y reiteró su disposición a retomar el diálogo bilateral con Londres. La escalada se vio alimentada por una filtración vinculada al Pentágono que sugiere que Estados Unidos podría revisar su postura histórica, lo que añadió un nuevo capítulo a la disputa diplomática por la soberanía de las islas.