El gobierno de Javier Milei mantiene expectativas de reactivar la agenda legislativa tras el informe de gestión del jefe de Gabinete, pese a que, a casi dos meses del anuncio de un ambicioso plan de reformas, los avances han sido limitados.

Hasta ahora, el Congreso solo logró aprobar las modificaciones a la Ley de Glaciares, mientras que otros proyectos clave continúan en debate o enfrentan resistencias políticas.

Dentro del oficialismo reconocen que la falta de mayoría propia en el Congreso obliga a negociar cada voto, lo que ralentiza el proceso. A esto se suman tensiones internas —especialmente entre Karina Milei y Santiago Caputo— y la polémica en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, factores que complejizan aún más el escenario legislativo.

En paralelo, los aliados como el PRO y la Unión Cívica Radical han endurecido su postura y marcan diferencias con el Ejecutivo, incluso bloqueando iniciativas como la eliminación de las PASO. A pesar de este contexto, en la Casa Rosada aseguran tener varios proyectos en carpeta y buscan recuperar impulso político para avanzar con su programa de reformas en los próximos meses.