Abril cerró con una desaceleración de la inflación por primera vez en casi un año.
Analistas estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó cerca del 2,5%, por debajo del 3,4% registrado en marzo. Aunque el dato sigue siendo elevado, representa un quiebre luego de diez meses consecutivos de subas y alimenta expectativas de una mayor baja en mayo.

Entre los factores que ayudaron a moderar los precios aparecen la estabilidad del dólar, la baja en algunos cortes de carne, el congelamiento parcial de los combustibles y la ausencia de fuertes aumentos estacionales, como ocurrió con educación en marzo. Además, el Gobierno espera que la liquidación de la cosecha gruesa aporte más dólares al mercado y mantenga la calma cambiaria.
El economista Fernando Marull proyectó que en mayo la inflación podría acercarse al 2% e incluso perforar ese nivel si continúan las mismas condiciones. También destacó que, por primera vez en el año, los salarios estarían creciendo por encima de la inflación, ya que los ingresos habrían aumentado cerca de 4,8% frente a un IPC estimado de 2,6%.
Desde el Gobierno consideran que este escenario podría impulsar un “círculo virtuoso” con menor inflación, reducción de tasas de interés y recuperación del consumo interno. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo que el repunte inflacionario de marzo fue transitorio y aseguró que las expectativas del mercado siguen apuntando hacia un proceso de desaceleración en los próximos meses.
