La tensión entre el Gobierno nacional y el sector yerbatero de Misiones volvió a escalar luego de que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, negara en el Congreso la existencia de una crisis en la actividad.

Sus declaraciones generaron una inmediata reacción de funcionarios y legisladores misioneros, que cuestionaron la visión oficial sobre la situación de los productores.

El ministro del Agro y la Producción de Misiones, Facundo López Sartori, invitó a Adorni a recorrer las chacras de la provincia para conocer el impacto de la desregulación en la cadena yerbatera. Según sostuvo, escuchar a los productores en territorio permitiría comprender la difícil situación que atraviesan miles de familias vinculadas a la actividad.

En la misma línea, el diputado nacional Alberto Arrúa acusó al funcionario nacional de “burlarse de las familias yerbateras”. Desde Misiones remarcan que, más allá del crecimiento de exportaciones y del consumo interno, cerca de 13.000 familias enfrentan problemas de rentabilidad por la caída del precio que reciben por la materia prima.

Desde el Gobierno de Javier Milei sostienen que la desregulación favoreció la libre competencia y permitió mejorar la competitividad exportadora del sector. Sin embargo, productores y autoridades provinciales advierten que el nuevo esquema beneficia principalmente a los grandes actores de la cadena y deja en una situación crítica a pequeños y medianos productores.