La iniciativa incluyó a más de 60 personas que reciben contención en este espacio y apuntó a reforzar políticas de cercanía e inclusión. “Trabajamos para generar más oportunidades, capacitaciones y un trabajo digno”, dijo la secretaria de Atención al Ciudadano.

Más de 60 personas que reciben abrigo y contención en el Refugio Municipal Papa Francisco, ubicado en el Parque 9 de Julio, compartieron una jornada de convivencia y un locro popular en el marco del Día del Trabajador, que se conmemora este 1° de mayo. La actividad fue organizada por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, a través de la Secretaría de Atención al Ciudadano, en línea con las políticas sociales que impulsa la intendente Rossana Chahla.

La secretaria del área, Sofía Prado Budeguer, destacó el sentido de la iniciativa y se refirió a la importancia que tiene la fecha para las personas que buscan superarse día a día. “Para nosotros hoy también es un día para reflexionar, porque, así como algunos festejan el Día del Trabajador, hay muchos que están en busca de oportunidades o de su primer empleo”, señaló.

En ese sentido, remarcó el compromiso del municipio con los sectores más vulnerables. “Nosotros reconocemos y festejamos el Día del Trabajador, pero también tenemos el compromiso de trabajar día a día para generar más oportunidades, capacitaciones y un trabajo digno”, subrayó.

Prado Budeguer también puso en valor el rol activo de quienes se alojan en el refugio. “Ellos consideran este lugar una casa. Muchos salen todos los días a buscar su sustento y también colaboran con el mantenimiento: limpian, pintan y cuidan este espacio, que es de todos”, explicó.

La voz de los vecinos

La jornada tuvo un fuerte componente emocional para quienes diariamente reciben apoyo en el Refugio Papa Francisco. Mercedes del Carmen Nieva, una de las vecinas que asiste a este espacio, expresó: “Estoy muy agradecida con la señora Rossana Chahla, que hizo este albergue para la gente que estamos en situación de calle. Yo vine acá y estoy mejor que en mi familia”.

La mujer valoró las condiciones del espacio y el trato del personal. “Tenemos una buena cama, calefacción, comida y una atención muy buena. No nos falta nada. Estoy muy agradecida con todo el personal que trabaja acá”, manifestó.

Por su parte, Joaquín Correa, otro de los beneficiarios, resaltó el clima de convivencia y el trabajo conjunto con el Municipio para organizar el locro. “Fue algo sorprendente, no lo esperábamos. De un día para otro organizaron todo y salió muy bien. Estuvimos desde las seis de la mañana haciendo el locro y salió un espectáculo. La estamos pasando muy bien”, señaló.

Correa explicó que muchos de ellos colaboran de manera cotidiana en el funcionamiento del refugio. “Ayudamos en tareas de limpieza, mantenimiento y otras cosas. Eso también nos permite tener un mejor lugar para vivir”, indicó.