Documentos desclasificados vinculados al fenómeno OVNI volvieron a generar repercusión tras revelar una supuesta referencia a la Argentina en informes atribuidos a J. Edgar Hoover, histórico director del FBI.

Los archivos, que datan de comienzos de la década de 1950, reflejan el interés que despertaban los llamados “platillos voladores” dentro de los organismos de inteligencia estadounidenses en plena Guerra Fría.

Uno de los fragmentos más citados sostiene que, si esos objetos realmente existían, solo podían haber sido desarrollados por Estados Unidos, Rusia o “quizás la República Argentina”. La mención llamó la atención por el contexto político y tecnológico de la época, ya que durante el gobierno de Juan Domingo Perón el país impulsaba proyectos de industrialización y desarrollo aeronáutico.

Los documentos no confirman la existencia extraterrestre ni prueban el origen de los supuestos OVNIs, aunque sí muestran que las agencias estadounidenses analizaban seriamente estos reportes. En los textos se mencionan numerosos casos “no contradichos” y un fuerte interés en avances electrónicos y tecnológicos que podrían representar una amenaza o una ventaja militar.

La reciente difusión de estos archivos volvió a alimentar teorías y debates sobre los avistamientos registrados entre las décadas del 40 y 50. También reavivó el interés por el papel que tuvieron los organismos de inteligencia en la investigación de fenómenos aéreos no identificados y por la inesperada aparición de Argentina en esos informes históricos.