Las gafas inteligentes de Meta volvieron a quedar en el centro del debate por privacidad tras múltiples denuncias de grabaciones no autorizadas en espacios públicos.

Los dispositivos, desarrollados junto a Ray-Ban, incorporan cámaras, micrófonos y altavoces casi imperceptibles, lo que permite tomar fotos y grabar videos sin que otras personas lo adviertan fácilmente

En los últimos meses se viralizaron casos de usuarios que utilizaron estos lentes para grabar a mujeres sin consentimiento en playas, comercios y medios de transporte. Muchas de las víctimas descubrieron las grabaciones recién cuando los videos comenzaron a circular en redes sociales acompañados de comentarios ofensivos. En varios países, además, las leyes permiten grabar en espacios públicos, lo que limita las posibilidades de realizar denuncias.

La polémica también alcanzó a los sistemas de revisión de contenido vinculados a la inteligencia artificial. Trabajadores encargados de analizar videos para entrenar algoritmos denunciaron haber revisado material explícito sin conocer el origen de las imágenes ni cómo serían utilizadas posteriormente. Desde Meta señalaron que sus términos de servicio contemplan revisiones humanas en determinadas situaciones y remarcaron que el uso responsable depende de cada usuario.

Expertos en privacidad advirtieron que el crecimiento masivo de este tipo de tecnología podría volver muy difícil el control en lugares donde las grabaciones están prohibidas, como hospitales, cines o tribunales. Además, preocupa el avance del reconocimiento facial, una herramienta que Meta analiza incorporar en futuras versiones y que permitiría identificar personas automáticamente.

A pesar de las críticas, muchos usuarios destacan las ventajas de las gafas inteligentes para escuchar música, atender llamadas o grabar contenido sin usar las manos. Sin embargo, el uso para bromas, retos virales y grabaciones ocultas aumentó la preocupación social sobre los límites de la privacidad en espacios públicos. Mientras empresas como Apple, Google y Snap preparan nuevos modelos, el debate sobre la regulación de esta tecnología continúa creciendo.