La robótica médica dio un paso clave con el desarrollo de un mini robot quirúrgico del tamaño de una semilla, creado por la Universidad Tecnológica de Nanyang.

Este dispositivo puede realizar múltiples funciones en menos de un segundo, como cortar tejidos, liberar fármacos, tomar muestras y generar calor para tratamientos, lo que representa un gran avance en la cirugía mínimamente invasiva.

El robot, de apenas 4,4 milímetros, está fabricado con materiales flexibles y un módulo magnético central que le permite cambiar de función según la orientación del campo magnético. Gracias a este sistema, puede desplazarse con precisión por espacios estrechos dentro del cuerpo y adaptarse a superficies complejas, manteniendo estabilidad y control en todo momento.

Durante pruebas de laboratorio, el equipo liderado por el investigador Lum Guo Zhan logró demostrar su eficacia en entornos similares al cuerpo humano. El dispositivo pudo cortar tejidos, liberar sustancias simuladas y recolectar muestras sin afectar significativamente la viabilidad celular, lo que refuerza su potencial para aplicaciones médicas reales.

Además de este avance, la innovación en salud incluye desarrollos como el implante elástico CaroFlex de la Universidad Estatal de Pensilvania, capaz de regular la presión arterial sin cirugía invasiva. En conjunto, estas tecnologías apuntan a una medicina más precisa, personalizada y menos invasiva, con mejores resultados para los pacientes y menores riesgos postoperatorios.