La Cámara alta se prepara para una semana de intensa actividad entre comisiones y el recinto, con la expectativa de sesionar entre mañana y el jueves.
Sin embargo, no hay proyectos de gran impacto en agenda: la principal urgencia del oficialismo es aprobar rápidamente un acuerdo con dos holdouts por USD 171 millones antes de fin de mes.

La confirmación de la sesión se definirá el miércoles durante la reunión de Labor Parlamentaria encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel. Además del acuerdo financiero, La Libertad Avanza buscará avanzar con la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada”, aunque el proyecto llega debilitado tras modificaciones impulsadas por sectores dialoguistas.
El oficialismo aún se beneficia de una oposición fragmentada y con escasa voluntad de confrontar, pero comienzan a surgir tensiones por promesas incumplidas desde la Casa Rosada. Estas señales generan incertidumbre incluso entre aliados, mientras persisten internas dentro del espacio libertario y una estrategia legislativa poco clara.
En paralelo, el Gobierno relegó la reforma política —que incluía cambios en las PASO y el sistema electoral— y priorizó iniciativas menores, como el proyecto “Hojarasca” para eliminar normas obsoletas. También se debatirán convenios internacionales, biocombustibles y otros temas como ludopatía y salud mental, aunque estos últimos aún sin consensos firmes.
Por último, el oficialismo intenta sostener apoyos mediante negociaciones con gobernadores y el uso de herramientas como el envío de pliegos judiciales o fondos a provincias. Aun así, el malestar crece en algunos bloques, especialmente por medidas sensibles como los cambios en tarifas energéticas, lo que podría complicar el escenario en futuras votaciones.
