El Gobierno comenzó junio con una serie de indicadores económicos que interpreta como señales positivas. En la Casa Rosada estiman que la inflación de mayo habría rondado el 2,2%, convirtiéndose en la más baja desde octubre.

Además, la recaudación tributaria registró una mejora real del 1,7% interanual y el riesgo país descendió hasta los 488 puntos, uno de los niveles más bajos desde la llegada de Javier Milei al poder.

A estos datos se sumaron otros elementos que fortalecen el optimismo oficial. La liquidación de divisas del sector agropecuario creció un 7%, mientras que el Banco Central superó los 10.000 millones de dólares en compras de reservas y espera duplicar esa cifra antes de fin de año. También se anunciaron nuevas inversiones, como el proyecto de Chevron en Vaca Muerta, y continúan las gestiones para renovar el swap de monedas con China.

El Ejecutivo también impulsó medidas orientadas a aliviar la carga tributaria y promover la actividad económica. Entre ellas se destacan la exención del Impuesto a las Ganancias para determinadas operaciones inmobiliarias y contratos de alquiler, una nueva rebaja de retenciones para el agro y la reglamentación de la ley de Modernización Laboral. Sin embargo, algunos analistas advirtieron sobre una aceleración en el precio de los alimentos, que habría cerrado mayo con aumentos cercanos al 3%.

Mientras la economía ofrece señales favorables, las principales preocupaciones del oficialismo surgieron del frente político. La aprobación en el Senado del pliego de la jueza María Verónica Michelli dejó expuestas diferencias entre Milei y Patricia Bullrich. Aunque el Presidente pretendía retirar la propuesta, la senadora mantuvo una postura propia, ofreció su renuncia como jefa del bloque y finalmente optó por abstenerse durante la votación.

El episodio reavivó el debate sobre el rol de Bullrich dentro de La Libertad Avanza. La ex candidata presidencial busca mostrar autonomía y reivindica su lugar como socia política del oficialismo, una posición que no siempre coincide con la visión del entorno más cercano a los hermanos Milei. Su peso electoral y su influencia sobre votantes provenientes del PRO la convierten en una figura relevante de cara a las elecciones de 2027.

En este contexto, el Gobierno enfrenta el desafío de preservar la cohesión interna mientras avanza con sus objetivos legislativos. Entre ellos sobresale la intención de eliminar las PASO, para lo cual necesita sumar el respaldo de gobernadores y otros sectores aliados. Con una oposición fragmentada, las tensiones más importantes para Milei parecen originarse dentro de su propio espacio político.