La iniciativa para modificar el régimen de Zonas Frías, impulsada por el Gobierno nacional, quedó trabada en el Senado luego de haber sido aprobada con dificultades en la Cámara de Diputados. El proyecto buscaba reformular el esquema de subsidios al gas, pero encontró nuevas resistencias en la Cámara alta.

La conducción del tratamiento legislativo recae sobre la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien viene acumulando inconvenientes para ordenar la agenda parlamentaria del oficialismo. Hasta el momento, varias de las iniciativas promovidas por la Casa Rosada no lograron avanzar en el Senado.

Uno de los principales cuestionamientos al proyecto es que el beneficio dejaría de aplicarse sobre la factura final del servicio para calcularse sobre el costo de generación del gas, un componente menor dentro del total que pagan los usuarios. Algunos senadores advirtieron que esto podría traducirse en un incremento en las boletas, especialmente en plena temporada invernal.

A este escenario se sumó la propuesta del senador santacruceño José María Carambia, quien presentó una iniciativa para crear una categoría de “Zona Polar” destinada a Santa Cruz y Tierra del Fuego. El proyecto contempla una bonificación del 70% sobre las tarifas plenas del gas y la exención del IVA para los usuarios residenciales de esas provincias.

Carambia argumentó que los habitantes de la Patagonia enfrentan costos energéticos cada vez más difíciles de afrontar, pese a que la región es una de las principales productoras de gas del país. Su planteo recibió atención de otros sectores dialoguistas que reclaman modificaciones antes de acompañar la propuesta oficial.

En este contexto, el proyecto de Zonas Frías podría sufrir cambios sustanciales en el Senado, lo que obligaría a devolverlo a Diputados para una segunda revisión. El nuevo traspié vuelve a exponer las dificultades del oficialismo para construir consensos legislativos y garantizar el avance de su agenda en el Congreso.