El ministro del Interior, Diego Santilli, encabeza una nueva ronda de negociaciones con gobernadores aliados y dialoguistas para intentar destrabar el proyecto de reforma electoral impulsado por el Gobierno. El oficialismo busca aprobar los cambios a tiempo para que puedan aplicarse en las elecciones de 2027.

En los últimos días, Santilli mantuvo reuniones con los gobernadores Rogelio Frigerio, Rolando Figueroa y Raúl Jalil, además de encuentros previos con referentes de Misiones. También tiene previstas nuevas conversaciones con mandatarios de Chaco y San Juan, en un intento por consolidar apoyos legislativos.
Sin embargo, en el Congreso predomina el escepticismo. Dirigentes de La Libertad Avanza reconocen que todavía no cuentan con los votos necesarios para avanzar con la iniciativa, que requerirá mayorías especiales tanto en Diputados como en el Senado.
La propuesta oficial incluye la eliminación de las PASO y mantiene incorporado el proyecto de Ficha Limpia, una decisión que genera diferencias con sectores aliados que preferirían tratar ambos temas por separado. Además, la reciente polémica que involucra a Manuel Adorni sumó malestar dentro del espacio libertario y complicó las negociaciones políticas.
Los gobernadores aprovecharon las reuniones con la Nación para plantear reclamos vinculados a obras públicas, coparticipación, cajas previsionales y cuestiones energéticas. Desde varias provincias remarcan que las prioridades de sus distritos pasan hoy por resolver problemas económicos y de infraestructura antes que por la discusión electoral.
Aunque algunos mandatarios ya expresaron predisposición para acompañar la reforma, el oficialismo admite que el proyecto podría permanecer estancado hasta agosto. Mientras el calendario electoral comienza a presionar, el Gobierno intenta sumar respaldos para concretar uno de sus principales objetivos políticos: eliminar las PASO y modificar el sistema electoral de cara a 2027.
