La industria tecnológica atraviesa una nueva ola de despidos masivos que algunos analistas vinculan con el avance de la inteligencia artificial. Según datos de TrueUP, durante 2026 ya se registraron 363 recortes colectivos que afectaron a unas 150.000 personas en todo el mundo.

El ritmo de las desvinculaciones se aceleró notablemente este año. En promedio, cerca de 1.000 trabajadores pierden su empleo cada día, lo que representa un incremento del 44% en comparación con 2025. Solo durante el último mes, más de 40.000 empleados del sector fueron despedidos, la cifra más alta de los últimos dos años.
Empresas como Block, Uber, Atlassian y Cloudflare llevaron adelante importantes reestructuraciones internas. En algunos casos, los directivos atribuyeron los ajustes a la mayor eficiencia que permiten las herramientas de inteligencia artificial y a la necesidad de adaptar los modelos de negocio.
Sin embargo, no todos coinciden en que la IA sea la única responsable. Especialistas e inversores del sector sostienen que muchas compañías aún arrastran un exceso de personal producto de las contrataciones masivas realizadas durante la pandemia, cuando la demanda de servicios digitales creció de manera extraordinaria.
Mientras las empresas optimizan costos y mejoran sus resultados financieros mediante la automatización, el impacto sobre los trabajadores se vuelve cada vez más evidente. La incorporación de nuevas tecnologías permite mantener o aumentar la productividad con plantillas más reducidas.
Este fenómeno ocurre en un contexto económico complejo para gran parte de la población. Al mismo tiempo que el auge de la inteligencia artificial genera millonarias oportunidades de negocio y eleva el valor de compañías tecnológicas, muchos trabajadores enfrentan incertidumbre laboral y un costo de vida cada vez más elevado.
