El Senado se prepara para debatir el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por el Gobierno de Javier Milei, una iniciativa que introduce cambios en el régimen de tierras rurales, desalojos, expropiaciones y manejo del fuego.

El tratamiento llega tras varias postergaciones por falta de acuerdos políticos y de quórum.

Uno de los puntos centrales de la propuesta es la modificación de la Ley de Tierras, con el objetivo de eliminar las restricciones vigentes para que ciudadanos extranjeros puedan adquirir campos en la Argentina. El proyecto fue elaborado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y sufrió modificaciones durante su recorrido legislativo.

La iniciativa establece que las provincias tendrán un rol clave en la autorización de las operaciones sobre tierras rurales. En el caso de los inmuebles ubicados en zonas de frontera, la aprobación deberá ser conjunta entre el gobierno provincial y el Poder Ejecutivo nacional.

Además, el texto mantiene restricciones para los Estados extranjeros y las empresas con participación estatal de otros países, que solo podrán comprar tierras con autorización de ambas jurisdicciones. También incorpora la figura del silencio administrativo: si en un plazo de 180 días no hay objeciones oficiales, la operación podrá concretarse.

El proyecto también introduce cambios en los procedimientos de desalojo. En casos de ocupaciones ilegales o tenencia precaria, un juez podrá ordenar la restitución inmediata del inmueble, siempre que el propietario acredite documentalmente su derecho sobre la propiedad.

Por último, la iniciativa modifica las reglas para los contratos de alquiler en caso de falta de pago. Antes de iniciar acciones, el propietario deberá intimar al inquilino mediante carta documento y otorgarle un plazo mínimo de 10 días corridos para regularizar la deuda, en línea con el nuevo esquema que impulsa el oficialismo sobre el derecho de propiedad.