La reforma tributaria que prepara el Gobierno volvió a poner al Monotributo en el centro del debate. Aunque el proyecto oficial aún no fue enviado al Congreso, las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y las propuestas elaboradas por el Consejo de Mayo abrieron interrogantes sobre la continuidad del régimen simplificado para pequeños contribuyentes.

Entre las alternativas que se analizan aparecen una reformulación profunda, una reducción de su alcance e, incluso, el eventual regreso de la figura del responsable no inscripto en el IVA para determinados sectores.

El informe del FMI no plantea la eliminación del Monotributo, pero sí recomienda reducir la brecha existente con el régimen general. El organismo sostiene que la diferencia en la carga tributaria incentiva la fragmentación de empresas y propone equiparar progresivamente las tasas efectivas y las contribuciones sociales, además de aprovechar herramientas digitales para facilitar el cumplimiento fiscal. En la práctica, esos cambios podrían modificar las escalas vigentes y acelerar el paso de más contribuyentes al régimen general.

La discusión ya comenzó a trasladarse al Congreso. El diputado Eduardo Falcone (MID) convocó a una jornada para debatir el futuro del régimen y expresó su rechazo a una eventual eliminación. Durante el encuentro, representantes de asociaciones de monotributistas y especialistas tributarios advirtieron que un incremento significativo de la carga impositiva podría convertirse en una eliminación indirecta del sistema, ya que muchos pequeños contribuyentes no tendrían capacidad económica para afrontar las obligaciones del régimen general.

Desde el sector también remarcan el rol social del Monotributo. La presidenta de Monotributistas Asociados de la República Argentina (MARA), Noelia Villafañe, sostuvo que el régimen debe ser considerado una herramienta de inclusión y no un problema fiscal. En la misma línea, el abogado tributarista Oscar Ponce afirmó que el Monotributo cumple una función distinta al régimen general, ya que facilita la formalización de trabajadores independientes y pequeños emprendedores, al tiempo que garantiza el acceso a la cobertura de salud y a los aportes jubilatorios.

Otro foco de preocupación surge de las recomendaciones del Consejo de Mayo, que propone rediseñar el Monotributo para convertirlo en un régimen exclusivamente destinado a contribuyentes de menor escala. Entre las alternativas en estudio figura limitarlo al Monotributo Social y a las categorías más bajas, creando un esquema de transición hacia el régimen general. Además, el documento menciona la posibilidad de reintroducir la figura del responsable no inscripto en el IVA, especialmente para algunos profesionales.

Las posibles modificaciones también abren interrogantes sobre el futuro del Monotributo Unificado, que integra el pago del régimen nacional con Ingresos Brutos en la mayoría de las provincias y en la Ciudad de Buenos Aires. Una eventual reforma obligaría a redefinir la administración de esos tributos provinciales y podría modificar el esquema de recaudación vigente. Mientras el Gobierno avanza en el diseño de la reforma, especialistas coinciden en que el principal desafío será lograr un equilibrio entre simplificar el sistema tributario, ampliar la base de contribuyentes y evitar que miles de pequeños trabajadores vuelvan a la informalidad.