El Gobierno nacional avanza con una nueva reconfiguración de su estructura política y administrativa, en una etapa marcada por el fortalecimiento del jefe de Gabinete, Diego Santilli.

En la Casa Rosada aseguran que el secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, dejará su cargo en los próximos días, aunque desde su entorno desmienten esa versión. Mientras tanto, en los despachos oficiales ya dan por hecho que el reemplazante será elegido directamente por Santilli, en una decisión que refleja el creciente peso político que adquirió dentro de la administración.

El posible desplazamiento de Genua es interpretado dentro del oficialismo como parte del reordenamiento interno que comenzó tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete. El funcionario, identificado con el espacio del asesor presidencial Santiago Caputo, podría continuar dentro del Estado, aunque ya no al frente de la cartera de Innovación. En distintos sectores del Gobierno sostienen que la discusión ya no gira en torno a su continuidad, sino a quién ocupará un área considerada estratégica para el desarrollo tecnológico y la modernización del Estado.

La concentración de atribuciones en manos de Santilli se consolidó luego de la reciente redistribución de competencias impulsada por el Ejecutivo. Organismos clave, como ENACOM y la Agencia de Acceso a la Información Pública, quedaron bajo la órbita directa de la Jefatura de Gabinete, mientras que ARSAT y el Correo Argentino pasaron a depender de la Vicejefatura del Interior, encabezada por Gustavo Coria, uno de los dirigentes de mayor confianza del jefe de Gabinete. Además, esa estructura recibió facultades para administrar el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional destinado a las provincias.

El nuevo esquema también anticipa modificaciones en distintos organismos vinculados al área tecnológica. En Balcarce 50 dan por descontados cambios en la conducción de ARSAT y en dependencias relacionadas con la Subsecretaría de Innovación. En el oficialismo consideran que estas decisiones forman parte de una estrategia destinada a fortalecer la capacidad de gestión de Santilli, otorgándole mayor margen de maniobra sobre sectores con fuerte impacto presupuestario, tecnológico y regulatorio.

Las interpretaciones sobre estos movimientos, sin embargo, no son unánimes dentro del Gobierno. Mientras algunos sectores cercanos a Karina Milei entienden que el avance de Santilli implica un retroceso de la influencia que mantenía Santiago Caputo sobre determinadas áreas, desde el entorno del asesor presidencial rechazan esa lectura. Allí sostienen que los cambios responden a un acuerdo interno para optimizar el funcionamiento de la administración y niegan que exista una disputa por espacios de poder dentro del círculo más cercano al Presidente.

La intención del Ejecutivo es dejar definidos estos nombramientos antes de que la agenda política vuelva a concentrarse en el impacto del Mundial de fútbol y en un eventual recibimiento oficial a la Selección Argentina. Además de los cambios en Innovación y ARSAT, el Gobierno prevé oficializar el regreso de Daniel Scioli al área de Deportes y descarta, por el momento, modificaciones en organismos sensibles como la SIDE y ARCA. En la Casa Rosada admiten que esta reorganización podría convertirse en el punto de partida de una etapa más amplia de renovación dentro del Estado nacional.