La inflación mayorista volvió a mostrar señales de desaceleración durante junio y alcanzó su nivel más bajo de los últimos cuatro meses.

Según los datos oficiales, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un incremento del 1,1% respecto de mayo, lo que llevó la variación acumulada del primer semestre de 2026 al 15,6%, mientras que la suba interanual se ubicó en 33,7%. El dato consolida una tendencia de moderación en los costos mayoristas, un indicador seguido de cerca por el mercado por su impacto sobre la inflación minorista de los meses siguientes.
El avance mensual respondió principalmente al aumento de los bienes de origen nacional, que crecieron 1%, mientras que los productos importados registraron una variación más elevada, del 2,3%. Sin embargo, la composición del índice mostró diferencias significativas entre sectores, con incrementos en algunos rubros que fueron compensados por fuertes bajas en otros, lo que permitió contener el resultado final.
Entre los segmentos con mayor incidencia positiva sobresalieron las sustancias y productos químicos, los productos agropecuarios y los combustibles refinados, a los que se sumó el incremento del 6,6% en la energía eléctrica. Estas subas reflejan ajustes en costos industriales y energéticos, aunque no fueron suficientes para impulsar una aceleración del índice general debido al comportamiento de otras actividades vinculadas a las materias primas.
El principal factor de contención fue la marcada caída del 5,3% en el rubro petróleo crudo y gas, que tuvo la mayor incidencia negativa dentro del indicador y compensó buena parte de los aumentos observados en el resto de la economía. La baja en los precios de estos insumos estratégicos contribuyó a moderar la evolución del índice mayorista y reforzó la tendencia de estabilidad observada durante el segundo trimestre del año.
En paralelo, los otros indicadores del sistema mayorista mostraron un comportamiento prácticamente idéntico. El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) avanzó 1,1% en junio y acumuló un incremento de 14,6% en el primer semestre. Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) también registró una variación mensual del 1,1%, resultado de una baja del 0,6% en los productos primarios y de un aumento del 1,8% en los productos manufacturados y la energía eléctrica, confirmando que las presiones sobre los costos de producción continúan moderándose.
