Un informe elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió que el mercado laboral formal volvió a deteriorarse durante abril.

El estudio refleja una nueva caída del empleo asalariado registrado y un mayor deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo, en un contexto de desaceleración económica.
De acuerdo con el relevamiento, el empleo asalariado formal total perdió 8.000 puestos de trabajo en abril, mientras que el sector privado registró una baja de 12.000 empleos. Con este resultado, la cantidad de trabajadores privados registrados acumula una pérdida de 235.000 puestos desde noviembre de 2023, profundizando una tendencia negativa que se mantiene desde hace varios meses.
El informe señala que la destrucción de empleo continúa concentrándose principalmente en la industria y el comercio, dos de los sectores más afectados desde septiembre de 2025. A su vez, la minería volvió a registrar una caída tras dos meses de recuperación, mientras que la construcción mostró un leve retroceso luego de un período de estabilidad. También se observó una reducción en la cantidad de trabajadores empleados por empresas pequeñas, medianas y grandes.
La investigación también advierte sobre el deterioro de los ingresos de los trabajadores registrados. La remuneración promedio del sector privado cayó un 3% en términos reales durante marzo y otro 0,2% en abril, ubicándose por debajo de los niveles de noviembre de 2023. Además, los datos preliminares de mayo anticipan una nueva disminución cercana al 2%, lo que refleja la dificultad de los salarios para mantener el ritmo de la inflación.
Uno de los indicadores más preocupantes es la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Según el estudio, en junio volvió a perder poder adquisitivo al registrar una caída real del 0,6% respecto al mes anterior. De esta manera, el salario mínimo acumula una pérdida del 40% de su poder de compra desde noviembre de 2023, tras el fuerte impacto provocado por la aceleración inflacionaria de fines de ese año y comienzos de 2024.
Los investigadores destacan que, pese a algunos ajustes nominales que permitieron acompañar parcialmente la inflación en determinados meses, la recuperación no fue suficiente para revertir el deterioro acumulado. En la actualidad, el salario mínimo se ubica por debajo del nivel registrado antes de la crisis de 2001 y representa apenas un tercio del valor máximo alcanzado en septiembre de 2011, lo que implica una pérdida del 66,7% respecto de aquel récord histórico.
En el plano regional, el informe basado en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestra que el empleo registrado disminuyó en 15 provincias durante abril y aumentó en ocho. Las mayores caídas se registraron en Tierra del Fuego, Catamarca y Misiones, mientras que los incrementos más importantes correspondieron a Neuquén, Tucumán y La Rioja, reflejando un escenario laboral heterogéneo pero con predominio de la retracción del empleo formal.
