El plan impulsado por la gestión de Rossana Chahla propone recortar un 20% los kilómetros recorridos, distanciar las paradas y dividir la capital en siete sectores para terminar con las superposiciones y pasar del déficit al superávit operativo.

La Municipalidad de San Miguel de Tucumán dio un paso decisivo para intentar resolver la crisis estructural del transporte público de pasajeros que afecta diariamente a miles de vecinos. A través de la denominada “Estrategia de Eficientización del Transporte Público”, la gestión que encabeza la intendenta Rossana Chahla proyecta reorganizar de forma integral el servicio urbano, buscando optimizar recursos y revertir los abultados rojos financieros de las empresas prestadoras.

El diagnóstico elaborado por los especialistas en movilidad urbana María Julieta Daffonchio y Facundo Benegas reveló datos contundentes sobre el deterioro del sistema local. Actualmente, apenas entre el 15% y el 18% de los habitantes de la capital utiliza el ómnibus para desplazarse de manera habitual, producto de una migración masiva hacia medios alternativos provocada por las demoras y la falta de previsibilidad. A esto se suma una excesiva densidad de paradas (ubicadas cada 150 metros promedio), lo que ralentiza las marchas, dispara el consumo de combustible y acelera el desgaste de los coches.

Para corregir estas falencias, el estudio técnico propone dividir el ejido urbano capitalino en siete sectores funcionales, definidos en base a la demanda real, el flujo de transacciones registradas mediante el sistema SUBE y las características territoriales de cada barrio. Bajo esta lógica, se rediseñarán las trazas para eliminar la competencia desordenada y la superposición de recorridos entre líneas urbanas e interurbanas.

La meta central radica en reducir un 20% la cantidad de kilómetros recorridos diariamente sin recortar la cobertura. Con recorridos optimizados de entre 15 y 27 kilómetros y una flota eficiente estimada en 226 unidades operativas, el municipio calcula que el sistema pasaría de perder $ 1.225 millones al mes a registrar un superávit operativo cercano a los $ 277 millones. Si la mejora de las frecuencias logra además atraer un 5% más de usuarios, el saldo favorable proyectado ascendería a $542 millones mensuales, alcanzando el ahorro total estimado en$ 1.500 millones.

El proyecto contempla también la creación del Sistema de Rendición Técnica, Económica y Operativa del Transporte Público (Siretup). Esta herramienta obligará a las empresas a presentar sus estructuras de costos bajo parámetros estandarizados y auditables, garantizando la transparencia en el uso de los fondos y brindando respaldo técnico a la fijación de las tarifas.

Tras la presentación oficial, el municipio abrió una instancia de consulta de 30 días destinada a recibir aportes de concejales, empresarios de AETAT, el gremio UTA y asociaciones de usuarios. Una vez finalizado el periodo de debate, se redactará la norma definitiva para avanzar con la implementación progresiva de la nueva red vial en la ciudad.

¿Creés que acortar recorridos y espaciar las paradas será suficiente para que los tucumanos vuelvan a confiar en el colectivo como medio de transporte principal?