El fuerte sismo tuvo su epicentro en el departamento del Chocó y se sintió con violencia en Bogotá, Cali y el Eje Cafetero, además de registrarse en Ecuador, Panamá y Venezuela. Hay reportes de heridos, colapso de viviendas y cortes de servicios, mientras las autoridades evalúan los daños.
Un sismo de gran magnitud sacudió a Colombia en las primeras horas de este lunes, generando momentos de pánico, evacuaciones de emergencia y severos daños materiales en varios puntos del país. El fenómeno telúrico registró una magnitud de 7,4 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) —6,6 de acuerdo con el organismo oficial colombiano— y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad aproximada de 100 kilómetros.
El impacto del movimiento se sintió con particular violencia en la región del Eje Cafetero y en el pacífico colombiano. La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba Curi, confirmó que en la capital departamental, Quibdó, se registraron heridos y colapsos parciales en diversas edificaciones, al tiempo que manifestó su preocupación por la ocurrencia de réplicas.
Daños en las principales ciudades
En Pereira y Manizales, zonas neurálgicas del turismo cafetero, medios locales y residentes reportaron el derrumbe de viviendas, caída de mampostería y el corte total de los servicios de energía eléctrica y telefonía celular. Escenarios similares se vivieron en Cali, la tercera ciudad del país, donde el alcalde Alejandro Eder informó sobre “afectaciones graves” que están siendo supervisadas mediante el uso de drones.
Por su parte, en la capital, Bogotá, las alarmas de emergencia movilizaron a miles de personas hacia las calles en medio de escenas de zozobra. El alcalde capitalino, Carlos Galán, señaló que no se constataron colapsos estructurales mayores en la ciudad, aunque sí grietas en numerosos edificios de altura.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió la primera magistratura el pasado viernes, anunció su traslado de urgencia hacia Pereira para coordinar el comité de crisis y la asistencia a las familias damnificadas.
Repercusión internacional
La fuerza del evento sísmico cruzó las fronteras nacionales. En Panamá, las autoridades evaluaron daños en la zona selvática del Darién y evacuaron preventivamente centros hospitalarios. En Ecuador, el temblor se percibió con claridad en la ciudad de Quito, mientras que en Venezuela también se encendieron las alarmas, apenas dos meses después del trágico terremoto que afectó a ese país en junio pasado.
A pesar de la intensidad en la zona costera, los organismos de protección civil descartaron la emisión de una alerta de tsunami para el Océano Pacífico.
En un contexto global donde los eventos climáticos y geológicos extremos demandan respuestas rápidas de los Estados, la comunidad internacional comenzó a coordinar apoyos humanitarios para asistir a las zonas damnificadas.
