El mandatario provincial y el presidente subrogante de la Legislatura repasaron las conclusiones del último Consejo Partidario Justicialista, el rol articulador del vicegobernador Miguel Acevedo y el monitoreo de obras hídricas preventivas para resguardar la producción cañera frente a las precipitaciones.

El inicio de la semana política en la provincia concentró definiciones centrales tanto en el plano partidario como en la agenda de gestión operativa. El gobernador Osvaldo Jaldo recibió este lunes en Casa de Gobierno al presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla, en un encuentro de trabajo destinado a sincronizar la estrategia territorial del Partido Justicialista (PJ) distrito Tucumán, evaluar la marcha de la labor parlamentaria y acelerar las obras preventivas del Plan Pre Lluvia en el interior tucumano.

Al término del cónclave, Mansilla detalló que uno de los puntos centrales consistió en trasladar al titular del Poder Ejecutivo los balances y resoluciones acordadas durante el plenario del Consejo Partidario del PJ, que contó con la presencia de casi el 80% de sus miembros. De acuerdo con las declaraciones del legislador oficialista, el encuentro orgánico sirvió para consolidar consensos internos y delinear pautas de alineamiento político de cara a los próximos meses.

En ese marco, el dirigente de Aguilares resaltó la gravitación del vicegobernador y presidente del cuerpo legislativo, Miguel Acevedo, dentro de la dinámica justicialista: “A pesar de no ser miembro formal del Consejo, tuvo la posibilidad de hablar y de bajar directivas encomendadas entre él y el Gobernador, las cuales ya fueron transmitidas a las dirigencias del interior de la provincia”, explicó Mansilla, subrayando el trabajo coordinado entre el Ejecutivo y el Poder Legislativo para mantener la cohesión en los municipios y comunas rurales.

Más allá de los movimientos de la estructura política, la mesa de trabajo abordó con especial detenimiento el estado de situación de la infraestructura hídrica. La Provincia viene ejecutando el denominado Plan Pre Lluvia, un esquema de limpieza de canales, dragado de ríos y mantenimiento de caminos secundarios coordinado entre la Dirección Provincial del Agua (DPA), el Ministerio de Obras Públicas y los gobiernos locales.

El sector productivo se encuentra en el centro de las alertas climáticas. Mansilla advirtió que las inusuales precipitaciones registradas a lo largo del invierno alteraron el ritmo de la zafra azucarera en distintas zonas de la llanura tucumana. “Tuvimos un invierno bastante llovedor, lo que nos está tornando inconveniente también en el tema de la zafra, que es nuestra principal preocupación. Estamos tratando de minimizar los daños que podrían ocasionar las lluvias en el verano”, remarcó. Las tareas de desmalezado y canalización resultan críticas para asegurar la transitabilidad de los caminos rurales por donde circulan los camiones cañeros hacia los ingenios y evitar anegamientos en cascos urbanos vulnerables.

En cuanto al plano estrictamente legislativo, Mansilla anticipó que la Cámara mantendrá la dinámica establecida por la presidencia del cuerpo, con un esquema de trabajo en comisiones orientado a sesionar de una a dos veces al mes para tratar proyectos de emergencia, convenios de obras y ratificaciones presupuestarias indispensables para la marcha del Estado.

El escenario político tucumano combina de esta manera dos frentes indispensables para el oficialismo: sostener la disciplina interna en el peronismo provincial y asegurar respuestas operativas antes de la llegada de la temporada estival de tormentas.