La protesta de los trabajadores de la ANAC se llevará a cabo este jueves 3 y viernes 4 de septiembre. Habrá asambleas y cese de tareas en dos franjas horarias diarias, lo que anticipa demoras y reprogramaciones de vuelos comerciales en todo el territorio nacional.

El cronograma de vuelos de miles de pasajeros sufrirá severas complicaciones sobre el cierre de esta semana. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó una jornada nacional de lucha por 48 horas que se desarrollará durante el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre en más de 27 terminales aéreas de la Argentina. La medida alcanza de manera directa a los agentes que desempeñan funciones en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), organismo clave para la fiscalización, control terrestre y operatividad de las pistas.

Para la comunidad de San Miguel de Tucumán y localidades vecinas que utilizan el Aeropuerto Internacional Teniente Benjamín Matienzo, tanto por motivos laborales, trámites médicos en Buenos Aires o conexiones hacia otros puntos del país, la advertencia resulta inmediata. Si bien no se trata de un cierre total de las terminales, la modalidad de la medida de fuerza provocará un efecto dominó que descalabrará los itinerarios previstos por las distintas aerolíneas regulares.

El gremio informó que las asambleas, movilizaciones y ceses de actividades se concentrarán en dos bloques horarios por jornada: el primero irá de 9:00 a 12:00 del mediodía, mientras que el segundo turno se aplicará por la tarde-noche, de 18:00 a 21:00 horas. Durante esas ventanas de tres horas cada una, el personal técnico y administrativo no prestará servicios habituales en pista ni en oficinas de control.

Desde la dirigencia gremial aclararon que durante los períodos de interrupción se mantendrán guardias estrictas para garantizar las operaciones críticas. En consecuencia, únicamente quedarán autorizados los despegues y aterrizajes de vuelos sanitarios, traslados humanitarios, operativos de ablación de órganos bajo coordinación del Incucai y misiones oficiales de Estado. Fuera de esos horarios estipulados, la actividad aeroportuaria se retomará de manera progresiva, aunque las compañías advierten que los desfasajes acumulados inevitablemente generarán reprogramaciones, demoras en plataforma e incluso cancelaciones preventivas a lo largo de ambos días.

El epicentro del reclamo radica en un dilatado conflicto que el sindicato estatal mantiene con el Gobierno Nacional por el incumplimiento de actas paritarias y la falta de presupuesto operativo. De acuerdo a las autoridades sindicales, desde enero no se abonan adicionales salariales comprometidos formalmente, al tiempo que persiste la negativa oficial a reabrir la mesa salarial del sector.

A este retraso en los haberes se suman denuncias por el deterioro estructural de los ámbitos laborales y el desfinanciamiento de áreas técnicas esenciales que garantizan la seguridad operativa en los aeródromos del interior. “Los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector. Además, todos los días las condiciones laborales empeoran”, sentenció Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, tras ratificar el plan de lucha.

Frente a este escenario de incertidumbre, se recomienda a los usuarios tucumanos chequear de manera permanente el estado de sus reservas a través de las aplicaciones móviles y los portales web de cada aerolínea antes de trasladarse hacia la terminal de Cevil Pozo, a fin de evitar largas esperas en los mostradores de embarque.