El procedimiento fue encabezado por personal de la Didrop Lules bajo las directivas de la UFINAR en un inmueble con antecedentes de investigaciones similares. Incautaron flores, dosis fraccionadas listas para la venta, balanzas y teléfonos celulares.
La lucha contra la comercialización de estupefacientes a pequeña escala en los suburbios del Gran San Miguel sumó un nuevo capítulo en el departamento Lules. En el marco de una causa instruida por la Unidad Fiscal de Investigación de Narcomenudeo (UFINAR), efectivos policiales irrumpieron en una vivienda de la comuna de El Manantial, logrando el secuestro de un importante cargamento de marihuana fraccionada y compactada, además de la aprehensión de tres personas adultas.
El operativo fue el corolario de pesquisas iniciadas a raíz de reiteradas alertas y denuncias vecinales recibidas en la fiscalía especializada. Con esa base, agentes de la Dirección de Drogas Peligrosas (Didrop) Lules desplegaron tareas de vigilancia encubierta y recolección de indicios en la zona periurbana de El Manantial, un punto clave que conecta las barriadas del suroeste de la capital tucumana con las comunas productivas del interior provincial.
Con las pruebas técnicas y los informes de campo presentados ante el tribunal de turno, la Justicia libró la correspondiente orden de allanamiento. Al ingresar al domicilio señalado, el personal policial constató la presencia de una estructura montada para el almacenamiento y la venta minorista de sustancias ilícitas. En distintas dependencias del inmueble se encontraron más de 4,5 kilogramos de picadura de marihuana prensada en panes, alrededor de 70 gramos de cogollos o flores de cannabis de alta concentración y más de 85 envoltorios menores, comúnmente denominados “bagullos”, ya acondicionados para su distribución inmediata al público.
Además del material estupefaciente, los agentes procedieron a la incautación de una balanza digital de precisión, dinero en efectivo de baja denominación —presumiblemente fruto de transacciones recientes—, retazos de bolsas plásticas utilizadas para el fraccionamiento y ocho teléfonos celulares. El secuestro de los dispositivos móviles resulta de particular relevancia para los peritos informáticos, ya que su contenido permitirá reconstruir la red de proveedores y clientes que operaba en esa franja del área metropolitana.
El comisario inspector Miguel Álvarez, máxima autoridad de la Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía de Tucumán, ponderó el éxito del despliegue y remarcó la importancia de retirar del circuito ilegal cantidades que alimentan el consumo y la conflictividad barrial diaria.
En sintonía, el jefe de la Didrop Lules, oficial principal Augusto Monteros, precisó que la investigación demandó paciencia técnica para no alertar a los sospechosos y reveló un dato clave: el domicilio allanado ya contaba con antecedentes e intervenciones previas por causas vinculadas a la infracción a la Ley de Estupefacientes. Este factor refuerza la hipótesis de un punto de venta reincidente que lograba reabrir sus puertas tras lapsos de calma procesal.
Al término de las actuaciones de rigor, tres ocupantes de la vivienda fueron demorados y trasladados a la sede policial correspondiente, quedando a disposición de la UFINAR. Las autoridades judiciales deberán evaluar en las próximas horas la imputación formal de los involucrados y resolver sobre el pedido de medidas de prisión preventiva para los sospechosos.
