La entidad crediticia activó una nueva alternativa dentro de su programa “+Autos con BNA” con un tope de hasta $100 millones por solicitante, sin prenda y con gestión online simplificada. Cuotas iniciales, tasas de interés e impacto en el mercado local.
En un escenario económico marcado por la cautela del consumidor y tras meses de fuerte parálisis en la comercialización de rodados, el Banco de la Nación Argentina (BNA) dio un paso concreto para intentar dinamizar la plaza automotriz. Desde este lunes 7 de septiembre, la entidad financiera puso formalmente a disposición del público una nueva variante crediticia ajustada por Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) dentro de su plan “+Autos con BNA”.
La propuesta apunta tanto a particulares que buscan subirse a un 0 km como a quienes apuntan al mercado del usado de hasta diez años de antigüedad. El programa abarca la adquisición de automóviles particulares, camionetas pick-up y utilitarios, segmentos que en nuestra provincia tienen un peso determinante no solo para el traslado diario en el Gran San Miguel, sino también para la logística de pymes, comercios y trabajadores vinculados a las economías regionales.
Uno de los pilares más atractivos de esta nueva operatoria radica en que permite financiar hasta el 100% del valor total de la unidad, eliminando la exigencia del anticipo en efectivo que suele trabar las operaciones en las concesionarias. Además, el crédito se otorga a sola firma: no requiere la constitución de prenda sobre el vehículo, lo que alivia sensiblemente los costos notariales y registrales iniciales. El límite máximo prestable asciende a los $100 millones por usuario, sujeto a la capacidad de repago del interesado.
En cuanto a las condiciones de plazo y costo financiero, la modalidad en UVA contempla períodos de devolución que van desde los 12 hasta los 60 meses (cinco años). La estructura de tasas se divide según la relación del cliente con la entidad: para aquellos trabajadores o jubilados que perciben sus haberes a través del Banco Nación, la Tasa Nominal Anual (TNA) se fijó en UVA + 19%, mientras que para los solicitantes de la cartera general o abierta la tasa se ubica en UVA + 25%. Esta alternativa incluye además una prima adicional de un punto porcentual anual destinada a brindar una mayor previsibilidad técnica en el cálculo de la cuota.
Para dimensionar el impacto de bolsillo, el BNA difundió simulaciones oficiales basadas en un préstamo testigo de $10.000.000 a cancelar en un plazo de 60 meses. Bajo el esquema en UVA, un cliente con acreditación de haberes en la entidad comenzará pagando una cuota inicial estimada de $292.656, con un tope de afectación de ingresos netos del 25%. Para el resto de los solicitantes, ese primer pago rondará los $343.333.
Estos números contrastan de manera directa con la línea tradicional en pesos a tasa fija —que sigue operativa a 72 meses con TNA del 36% para clientes sueldo y 46% para cartera general—, donde la primera cuota para idéntico monto trepa a $424.330 y $508.664 respectivamente, exigiendo un porcentaje de afectación salarial mayor (entre el 30% y el 35%).
El circuito comercial para acceder a estos fondos ya se encuentra habilitado en más de 1.400 concesionarios adheridos y 1.800 bocas de venta en todo el país, con fuerte presencia en los corredores comerciales de San Miguel de Tucumán y Yerba Buena. El trámite se inicia de forma 100% digital a través de la plataforma de la entidad, requiriendo en primera instancia únicamente la presentación del Documento Nacional de Identidad para la precalificación crediticia.
