Atención conductores en el sur tucumano: un viaje solidario en la Ruta 38 terminó en robo y una rápida investigación policial
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
La Policía recuperó un celular Samsung A16 tras un operativo en Acheral y Famaillá. Una mujer que había sido levantada a la vera del camino admitió haber vendido el aparato por $ 60.000.
La máxima popular de que “comedido termina mal” cobró vigencia en las últimas horas en el sur de la provincia, luego de que un acto de solidaridad al margen del asfalto se transformara en una causa judicial por hurto. Un automovilista que circulaba por la traza de la Ruta Nacional 38 detuvo su marcha para auxiliar a una mujer que caminaba sola, pero el desenlace del viaje estuvo lejos de ser el esperado: tras dejarla en su destino, advirtió que le habían sustraído su teléfono celular.
El episodio se registró el pasado miércoles, alrededor de las 13.30, a la altura del kilómetro 99, en la zona de Aguas Blancas, una jurisdicción que depende administrativamente de Famaillá. El conductor, en un gesto habitual de asistencia en rutas del interior tucumano donde las distancias y la escasez de transporte público complican a los transeúntes, subió a la mujer a su vehículo y la trasladó hasta el acceso a la localidad de Acheral. Sin embargo, minutos después de que descendiera del habitáculo, el damnificado notó la faltante de su dispositivo móvil, un Samsung A16 de color negro.
Lejos de dejar pasar el hecho, el automovilista se dirigió de inmediato a la Comisaría de Acheral para formalizar la denuncia. A partir de los datos y descripciones aportadas por la víctima, los efectivos dependientes de la Unidad Regional Oeste iniciaron una rápida tarea investigativa para dar con la sospechosa en la zona. Con las pistas recolectadas, los uniformados lograron identificar el domicilio de la mujer involucrada.
Al presentarse en la vivienda señalada, los agentes la entrevistaron y la sospechosa reconoció al automovilista que la había auxiliado. En su declaración espontánea ante los efectivos, admitió que se había apoderado del aparato tecnológico y reveló un dato clave para la causa: ya lo había comercializado. La mujer indicó que había vendido el teléfono portátil a un tercero por la suma de $ 60.000, pista que permitió a la prevención policial ampliar el radio de búsqueda hacia el nuevo tenedor.
La investigación condujo rápidamente hasta el comprador, quien al ser interiorizado por la Policía sobre el origen ilícito del aparato y los motivos del procedimiento, optó por colaborar de inmediato. El vecino entregó el celular de manera voluntaria, lo que permitió recuperar el Samsung A16 sustraído sin que se registraran mayores resistencia ni incidentes durante el operativo en el sur tucumano.
El secuestro del dispositivo fue puesto a disposición de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad Física del Centro Judicial Monteros. Desde la fiscalía interviniente se ordenó que se completen las actuaciones de rigor y se instruya el sumario correspondiente para esclarecer formalmente las responsabilidades de la implicada, mientras evalúan su situación procesal en el marco de la causa por hurto.
