Terror a 10.000 metros de altura: un piloto apuñalado, pasajeros héroes y un aterrizaje forzoso que sacudió a Israel
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Un vuelo de la compañía Flydubai con destino a Tel Aviv sufrió un ataque perpetrado por su copiloto, quien hirió al comandante y provocó un abrupto descenso. La intervención de los pasajeros evitó una catástrofe antes de que la aeronave desviara su ruta hacia Arabia Saudita.
Una pesadilla aérea de ribetes cinematográficos sacudió este miércoles a la aviación comercial internacional y puso en vilo a las autoridades de Medio Oriente. Un vuelo de la aerolínea low cost Flydubai, que transportaba a unos 170 pasajeros —en su gran mayoría ciudadanos israelíes— desde los Emiratos Árabes Unidos con rumbo a Tel Aviv, se convirtió en el escenario de un violento ataque cuando el copiloto intentó presuntamente sabotear la aeronave tras apuñalar al comandante titular en plena cabina.
El episodio comenzó a desarrollarse unas dos horas y media después del despegue. De acuerdo con los registros de seguimiento y los reportes oficiales, el Boeing experimentó una caída abrupta y vertiginosa, perdiendo casi 5000 metros de altura en menos de medio minuto, mientras sobrevolaba la zona limítrofe con Jordania. La brusca maniobra generó momentos de extrema desesperación entre los viajeros, quienes percibieron que el aparato se encontraba fuera de control y abocado a una colisión inminente.
En medio del caos generado en el sector de pasaje, la rápida reacción de varios ocupantes —asistidos por personal de cabina— resultó determinante. Tras escuchar gritos y advertir rastros de sangre provenientes de la puerta principal, los pasajeros irrumpieron por la fuerza en la sección de mando, donde lograron reducir y neutralizar al copiloto agresor, quien presentaba lesiones cortantes. La presencia de dos pilotos adicionales a bordo, incorporados por cuestiones operativas de la compañía, facilitó que se asumiera el control manual de los mandos para enderezar el vuelo.
Ante la gravedad de la emergencia médica y el peligro de sabotaje latente, la tripulación emitió una señal de socorro internacional que derivó en un aterrizaje forzoso y seguro en el aeropuerto de Tabuk, en territorio de Arabia Saudita. Tanto el piloto herido —identificado como Smit Machchhar, de nacionalidad india— como el atacante, un ciudadano omaní cuyos motivos aún se investigan formalmente, fueron derivados de urgencia a centros asistenciales bajo custodia de las autoridades locales.
El eco político del suceso no tardó en manifestarse. Ya en horas de la tarde, los pasajeros repatriados a Israel mediante aeronaves de reemplazo mantuvieron un encuentro en el aeropuerto Ben Gurion con el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien calificó el hecho como un “incidente de seguridad de extrema gravedad” de tinte terrorista y ensalzó el valor civil de quienes evitaron un desastre mayor. Mientras las agencias internacionales y los equipos de seguridad profundizan las pesquisas para esclarecer el trasfondo del ataque, el episodio reabre los interrogantes sobre los protocolos de confianza y seguridad en las cabinas comerciales de alta frecuencia regional.
