El oro verde del Aconquija: Tucumán suma 9.000 hectáreas aptas para producir el primer café de origen argentino
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Con el impulso de productores locales y organismos provinciales, la provincia avanza en el cultivo de café de especialidad en el pedemonte. El productor Oscar Velasco Imbaud detalla el proyecto que busca abastecer al mercado nacional y proyectar a la región hacia la exportación global.
La matriz productiva de la provincia continúa sorprendiendo con apuestas de alto valor agregado y un fuerte enfoque exportador. En este escenario, el cultivo de café en suelo tucumano dejó de ser una quimera para transformarse en un proyecto de gran escala, impulsado por el trabajo articulado entre el sector público y el privado con el objetivo de consolidar el primer café de origen argentino, cultivado, cosechado y procesado íntegramente en la región.
El camino no fue improvisado. Pioneros en la materia como el productor tucumano Oscar Velasco Imbaud llevan años perfeccionando las técnicas de adaptación. “Yo en octubre de 2010 traje plantas de Costa Rica, las puse y fui haciendo todo el proceso de este café fino. Después de tantos años, uno tiene la habilidad de hacerlo artesanalmente”, relató el especialista al repasar los inicios de una experiencia que hoy capta el interés de los organismos provinciales, como el IDEP.
Un corredor ideal en el pedemonte
De acuerdo con las estimaciones técnicas, Tucumán cuenta con unas 9.000 hectáreas con aptitud óptima para el desarrollo cafetalero, distribuidas estratégicamente a lo largo de todo el pedemonte de la Sierra del Aconquija. La franja productiva abarca desde localidades como Nueva Esperanza (en el departamento Tafí Viejo) hasta zonas del sur provincial como Alpachiri y La Cocha.
Sin embargo, los expertos advierten que el éxito radica estrictamente en el respeto por las condiciones agroecológicas. “Nosotros tenemos que seleccionar las especies adecuadas por las condiciones climáticas que tenemos. Si pongo café en Leales o en Tafí del Valle no va a andar porque es muy delicado para el frío y para el calor”, explicó Velasco Imbaud, marcando distancia de intentos fallidos del pasado que no contemplaron las microclimas necesarios.
Sustitución de importaciones y mercado global
El impacto económico que podría generar esta actividad es monumental para la economía regional. Actualmente, la República Argentina importa el 100% del café que consume, lo que representa una erogación cercana a los 500 millones de dólares anuales. Frente a este panorama, el desarrollo tucumano se posiciona como una alternativa de sustitución estratégica.
“Nosotros en Tucumán estamos en condiciones de producir por lo menos un tercio de esa parte y los productores tienen toda la producción asegurada. El mercado del café en el mundo es de expansión”, remarcó el productor, abriendo las puertas a una diversificación histórica que promete posicionar a las yungas tucumanas en los principais mapas cafeteros del planeta.
