Aunque el “Millonario” aún no logró oficializar la llegada de ningún futbolista, las negociaciones están más que activas en Núñez. La dirigencia de River mantiene vivas las tratativas por varias caras nuevas, con un nombre muy cerca de confirmarse: por Fausto Vera, solo restarían pequeños detalles para sellar su incorporación. Sin embargo, el panorama es más complejo y aún hay distancia económica en las gestiones por el resto de los objetivos prioritarios del cuerpo técnico.

River se mueve en el mercado de pases desde su eliminación en el Torneo Clausura, pero a pocos días del inicio de la pretemporada aún no logró cerrar ningún refuerzo. Cuando Marcelo Gallardo retome los entrenamientos en el River Camp el sábado 20, se encontrará, por ahora, con un plantel sin caras nuevas y con varias bajas de peso ya consumadas.

En el arranque del nuevo ciclo no estarán históricos como Enzo Pérez, Nacho Fernández, Pity Martínez, Milton Casco ni Miguel Borja, aunque todavía no llegaron sus reemplazantes. La dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo decidió modificar la estrategia de incorporaciones: prioriza préstamos con opción u obligación de compra y busca postergar grandes inversiones.

La negociación más avanzada es la de Fausto Vera. El mediocampista de 25 años, relegado en Atlético Mineiro y viejo objetivo de Gallardo, está cerca de convertirse en el primer refuerzo, en un préstamo por un año con opción de compra cercana a los cinco millones de dólares.

Más atrás aparecen las gestiones por Gianluca Prestianni, Mateo Allende, Julio Soler y Santiago Ascacíbar, aunque en todos los casos River enfrenta la falta de voluntad de los clubes dueños de los pases para cederlos. Benfica ya rechazó una primera oferta por Prestianni, Celta busca vender a Allende y Soler suma interesados en Europa.

El caso Ascacíbar es el más complejo: Estudiantes no quiere desprenderse de su capitán, potenciado por el título local y la clasificación a la Copa Libertadores. Con el Pincha nuevamente en el plano continental, River corre desde atrás para seducir a uno de los mediocampistas más influyentes del fútbol argentino.