La actualización del Impuesto a las Ganancias, vigente desde enero de 2026, introduce un alivio significativo para los trabajadores en relación de dependencia al elevar el mínimo no imponible y corregir las escalas. Con los nuevos valores, un empleado soltero y sin hijos queda exento si percibe hasta $2,5 millones netos mensuales, mientras que para un ingreso de $4 millones la retención se reduce a $187.000. En el caso de los trabajadores casados con cónyuge e hijos deducidos al 100%, el beneficio es mayor: no tributan hasta $3 millones netos y, aun con $4 millones, el descuento baja drásticamente a $35.053.
Los cambios responden a la actualización semestral del 14,29% del Mínimo No Imponible, las deducciones personales y la escala del impuesto, según los valores publicados por ARCA (ex AFIP). Así, los pisos de tributación se ubican en $3.000.045 brutos para solteros sin hijos, $3.487.190 para casados sin hijos y $3.952.152 para casados con dos hijos. Desde esos montos rige una escala progresiva de alícuotas que va del 5% al 35%, lo que determina que el impacto del impuesto crezca de manera gradual con el ingreso.
La medida tiene efecto retroactivo al 1° de enero, por lo que las empresas deberán recalcular las retenciones de enero y ajustar las diferencias en febrero, devolviendo lo descontado en exceso. Los valores actualizados regirán durante el primer semestre de 2026 y volverán a revisarse en la segunda mitad del año según la inflación. Con este esquema, se reduce el universo alcanzado por Ganancias, que hoy ronda cerca de un millón de trabajadores, y se atenúa la carga fiscal sobre quienes continúan tributando.
