Alemania puso en marcha la primera planta solar flotante vertical del mundo en un lago de Baviera, un proyecto impulsado por la empresa SINN Power.

La instalación, ubicada en una cantera de grava del distrito de Starnberg, cuenta con una capacidad de 1,87 megavatios y puede generar cerca de dos gigavatios-hora de electricidad al año.

El sistema innovador, denominado Skipp-Float, utiliza paneles solares colocados de forma vertical con orientación este-oeste. Este diseño permite aprovechar mejor la luz solar durante la mañana y la tarde, logrando una producción energética más equilibrada a lo largo del día y una mejor circulación del aire sobre el agua.

Durante la fase inicial del proyecto, la planta logró reducir casi un 60% el consumo eléctrico de la cantera y los responsables esperan alcanzar una eficiencia cercana al 70% una vez optimizado el sistema. Además, la estructura ocupa menos del 5% de la superficie del lago y cumple con las normas ambientales alemanas sobre recursos hídricos.

Según los primeros monitoreos, el proyecto no generó impactos negativos en el ecosistema acuático. Por el contrario, mejoró la calidad del agua y favoreció la creación de hábitats para peces y aves. El éxito de esta experiencia posiciona a la energía solar flotante como una alternativa prometedora para ampliar el uso de energías renovables sin ocupar grandes extensiones de tierra.