El Gobierno nacional avanza con la privatización de rutas como parte de una estrategia para sumar respaldo de los gobernadores antes de enviar nuevos proyectos al Congreso.

Hasta el momento, ya se concesionaron 5112 kilómetros de corredores viales y en las próximas semanas se sumarán otros tramos clave.

El impulso más reciente incluyó la adjudicación de 1800 kilómetros, mientras que otros 3900 kilómetros están en proceso de licitación. La gestión de Javier Milei busca fortalecer la inversión en rutas estratégicas mediante un esquema basado en peajes, en respuesta al deterioro de la infraestructura vial que vienen reclamando las provincias.

En ese contexto, el Ejecutivo autorizó a varias jurisdicciones, entre ellas Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Río Negro, a otorgar concesiones sobre tramos de rutas nacionales dentro de sus territorios. Gobernadores como Alberto Weretilneck celebraron la medida, al considerar que les devuelve capacidad de decisión sobre obras clave.

El plan forma parte de la Red Federal de Concesiones, que abarca más de 9000 kilómetros de rutas y autopistas. Entre los tramos ya adjudicados se encuentran corredores en Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes, así como rutas clave como la 3, 5, 205 y 226, además de autopistas del área metropolitana.

En paralelo, el Gobierno prepara el envío de un paquete de reformas al Congreso, que incluye iniciativas económicas y de desregulación impulsadas por el ministro Federico Sturzenegger. Para avanzar con estas leyes, la Casa Rosada buscará consolidar el apoyo de los mandatarios provinciales en medio de tensiones políticas y reclamos por la distribución de recursos.